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Asamblea General Ordinaria ADEFAN 

El próximo 16 noviembre tendrá lugar la Asamblea General Ordinaria de ADEFAN bajo el título “la Empresa Familiar base de la economía” que se celebrará en el Hotel Tres reyes de Pamplona.

El evento está patrocinado por CaixaBank y cuenta con la colaboración de ARPA Abogados Consultores.

Programa de la jornada

  • 17:45 Recepción de asistentes.

  • 18:00 Asamblea general.

  • 18:30 Parte abierta al público: Apertura.

    • Francisco Esparza, presidente de ADEFAN.

    • Isabel Moreno, directora territorial de CaixaBank.

    • José Luis Blanco, Director general del Instituto de la Empresa Familiar – IEF.

  • 18:45 Ponencia “Encuentra en ti la motivación”

    • Carlos Andreu, consultor y autor del bestseller «Del ataúd a la Cometa»

  • 19:30 Cierre

    • Francisco Esparza, presidente de ADEFAN.

 

La asistencia presencial se realizará con limitación de aforo y respetando las medidas de seguridad exigidas por la normativa vigente. La asamblea está dirigida exclusivamente a socios.

La asamblea se retransmitirá también por ‘streaming’

 

Para más información, puede hacer clic aquí.

 

 

 

Empresa Familiar: decisiones en época de crisis

El pasado sábado 13 de junio, el Diario de Navarra publicó un artículo de nuestro compañero Sergio Irurre, director del Dpto. económico de ARPA Abogados Consultores, titulado «Empresa Familiar: decisiones en época de crisis» cuyo contenido os facilitamos a continuación:

 

Sabida es la importancia que tiene la empresa familiar en la actividad económica de España. Los datos son abrumadores: más del ochenta por ciento de las empresas españolas son familiares y se estima que el número de ellas puede superar los dos millones. Las cifras de sus aportaciones al PIB y al empleo, tanto en España como en la comunidad Foral de Navarra, están en línea con este protagonismo. Así, no es aventurado afirmar que las empresas familiares constituyen una fuente de creación de riqueza de capital importancia.

Muchas son las definiciones de empresa familiar, pero todas convergen en que la mayoría del capital pertenece a una familia; que uno o más miembros de la familia participa en el gobierno de la empresa; y que la continuidad generacional en la propiedad de la empresa es un objetivo irrenunciable. Es esta continuidad generacional lo que hace que una empresa conserve su naturaleza de familiar. La transición generacional es fundamental y debe ser afrontada con las cautelas suficientes.

Cada vez es más habitual que las familias empresarias se involucren y comprometan para afrontar un proceso denominado “protocolo familiar”. Dentro de este proceso se reflexiona sobre aspectos tales como la protección del patrimonio empresarial familiar, las condiciones para trabajar en la empresa, la sucesión en la propiedad, la gobernanza de la familia y de la empresa, los valores de la familia y de la empresa, la gestión de los conflictos y muchos otros dirigidos a la conservación de la empresa familiar. Un proceso de sucesión debe afrontarse desde el compromiso y la sinceridad hacia el proyecto empresarial común.

A lo largo de su vida, las empresas familiares afrontan situaciones que pueden poner en grave peligro su continuidad. Son disfuncionalidades que afectan tanto a la familia como a la empresa. Ello se produce, por ejemplo, en el ámbito familiar, cuando hay dificultades para hablar y reflexionar sobre el proyecto común. Si el protocolo es un instrumento muy válido cuando existe armonía y paz familiar, resulta extremadamente complicado acometerlo cuando no se dan estas condiciones. También se produce, en el ámbito de la empresa, cuando una situación como la que estamos viviendo por causa del Covid-19, que está poniendo en grave peligro de continuidad a muchas empresas, y puede traerse aquí como ejemplo, pero también puede haber crisis de otra índole, por ejemplo, financiera, de producto o tecnológica, que exigen recursos que la familia no puede o no quiere aportar, y que agudizan la situación si no se han sentado las bases para una profesionalización y gestión coherentes. En estos casos, la serenidad para abordar un proceso de sucesión suele ser escasa.

Si estas circunstancias surgiesen antes o durante el transcurso de un protocolo de sucesión, tenemos la obligación de buscar soluciones.

En primer lugar, la venta de la empresa familiar. En este supuesto, transmitir la empresa siempre es un proceso complejo, que tiene un componente emocional muy alto, y ha de ser afrontado con paciencia y responsabilidad. Si importante es tomar la decisión, la gestión de venta no es menor.

Decidir en qué momento poner la empresa en venta; en manos de quién nos gustaría dejar el patrimonio familiar y emocional de la familia; cuál es el precio mínimo de la empresa; si existen o no condicionantes para su venta; si se quiere vender la totalidad de la compañía o no, son también aspectos a tener en cuenta.

Otra alternativa es la búsqueda de un equipo directivo ajeno a la familia. Buscar un equipo directivo ajeno a la familia es otra opción que puede ser considerada. Tiene sus ventajas y desventajas. La ventaja: mantener la propiedad de la empresa dentro de la familia; la desventaja: poner en manos ajenas aspectos tan relevantes como la estrategia de la empresa y decisiones que afectan al patrimonio familiar. La definición de un buen esquema de incentivos que motive al equipo directivo, y una adecuada supervisión de la gestión, serán claves para el éxito de esta opción.

Por último, a veces la solución pasa por dar entrada en el capital de la empresa a determinados trabajadores. Premiar a empleados altamente comprometidos, con una participación en la empresa, es otra opción nada despreciable, que incluso en algunos casos puede contar con ventajas fiscales.

Los tiempos que estamos viviendo nos obligan a pensar más que nunca en el futuro y barajar todas las alternativas posibles, e intentar elegir las más adecuadas. Si algo estamos aprendiendo es que dejar las cosas al azar puede resultar muy caro.

 

Esperamos que haya sido de su interés y quedamos a su disposición para cualquier duda que desearan plantearnos.

 

Jornada ADEFAN sobre Protección de Datos

Fiel a su compromiso con la Empresa Familiar, el próximo jueves día 23 de enero, nuestro compañero Álvaro Abáigar, asociado-director del departamento de Nuevas Tecnologías y Propiedad Intelectual de Industrial de ARPA Abogados Consultores impartirá una charla sobre la protección de datos donde abordará cuestiones de actualidad y los programas de privacidad.

La jornada se celebrará en la sede ADEFAN sita en el parque Empresarial La Muga nº 11 – 6ª planta, Orkoien en horario de 16:30 h a 18:00 h

El objetivo de la sesión es repasar las principales cuestiones de actualidad e interés que afectan a las organizaciones en materia de protección de datos. ¿Sabes que hay que hacer ante una brecha de seguridad? ¿Puedes obligar a tus trabajadores a fichar con un sistema biométrico? Si grabas a un trabajador robando, ¿puedo utilizar las imágenes en un juicio? ¿Cómo puedo mandar comunicaciones comerciales? ¿Qué tengo que hacer con las cookies? Intentaremos arrojar luz sobre estos y otros temas de actualidad y plantear como hay que desarrollar a medio y largo plazo programas de privacidad en las organizaciones para mejorar la gestión de los datos de carácter personal y de la información.

La jornada esta destinada de manera exclusiva para empresas.

Si deseas inscribirte o ampliar la información, puedes hacerlo a través del siguiente enlace:  pincha aquí.

 

 

Régimen sucesorio de la Empresa Familiar y su fiscalidad

Nuestros compañeros Jorge Santos (socio-director del Departamento Fiscal) y Marta Butragueño (abogada del Dpto. de Derecho Internacional y Contratación), impartirán el próximo martes 15 de octubre de 16:30 a 18:30 h en la sede de ADEFAN una charla sobre el «Régimen sucesorio de la Empresa Familiar y su fiscalidad».

El programa de la charla es el siguiente:

  • La importancia de testar adecuadamente para asegurar la continuidad de la Empresa Familiar en manos de la familia empresaria:
    • El testamento.
    • El pacto sucesorio.
  • El concepto fiscal de Empresa Familiar.
  •  Minimización del impacto fiscal en la transmisión generacional de la Empresa Familiar.

 

Si necesita más información o desea inscribirse, puede hacerlo pinchando aquí.

 

La sucesión de la Empresa Familiar

Con motivo de la celebración del “Día internacional de la Empresa Familiar”, nuestra compañera Marta Butragueño ha escrito un artículo que ha sido publicado el sábado 5 de octubre en el Diario de Navarra donde se pone el foco en la reforma de nuestro Fuero Nuevo que entrará en vigor el próximo 16 de octubre.

Esta actualización del Fuero contiene una importante novedad en materia de sucesión de la empresa familiar. En concreto, se prevé que cuando una persona deje en herencia a sus descendientes la empresa familiar, podrá sustituir, por una renta mensual, el derecho de uso y disfrute sobre los bienes de dicha herencia del que legalmente es beneficiario el viudo. Dicha renta será abonada a cargo de los citados descendientes en una cantidad equivalente al “rendimiento medio de la empresa” en los 5 años anteriores al fallecimiento.

A la vista de la reforma expuesta, consideramos que es muy positivo que el legislador haya dejado en manos del propietario de una empresa esa posibilidad de sustituir este derecho de uso y disfrute por el pago de una renta ya que con ello se le viene a reconocer una mayor autonomía a la hora de planificar su futura sucesión en la empresa. Hasta ahora, sólo el viudo podía renunciar a dicho derecho si así libremente lo decidía. Y, si dicha renuncia no tenía lugar, los herederos de la empresa y el viudo con derecho de uso y disfrute estaban obligados a entenderse para llevar a cabo cualquier acto de transmisión de las acciones o participaciones de la empresa, lo que en muchas ocasiones podía provocar conflictos que afectaban a la buena marcha y continuidad de la Compañía.

La reforma legal otorga al empresario familiar dicha facultad de sustitución posibilitando que los herederos de la empresa se conviertan en plenos propietarios de la misma, es decir, sin la carga del usufructo, pero a cambio del pago de una renta vitalicia a favor del cónyuge o pareja estable, en la cuantía que ya viene determinada en la Ley. Y, es llegados a este punto, cuando la reforma suscita algunas cuestiones como: 1) ¿qué debemos entender por “rendimiento medio de la empresa”?, ¿los beneficios después de impuestos y dotación de reservas?, ¿los dividendos que hubiera venido recibiendo en esos 5 años anteriores?, 2) ¿la sustitución de usufructo por renta alcanza también a los demás bienes del fallecido y que no son empresa familiar?; 3) ¿qué sucede si los descendientes heredan tan sólo un porcentaje de la empresa?, ¿el rendimiento medio se computaría en ese porcentaje?; 4) ¿por qué no se ha previsto esa sustitución en caso de que el propietario de la empresa no tenga descendientes y haya decidido dejar la misma en manos, por ejemplo, de sus sobrinos?.

A modo de conclusión, la reforma operada en el Fuero Nuevo nos merece una valoración muy positiva, si bien deja sin responder algunas cuestiones que deberán ser aclaradas en el futuro. Pero sí constituye un paso importante en la conservación y continuidad de la empresa familiar, equilibrando derechos y ofreciendo alternativas. Un ámbito en el que siempre es muy recomendable que sea el propio empresario el que lidere y tome las riendas sobre la manera en que va a traspasar la empresa familiar a la siguiente generación. Y, con dicho fin, diseñe un “traje a medida” que posibilite dicho relevo, teniendo en cuenta los concretos intereses y necesidades de su empresa y su familia más allá de soluciones estandarizadas.

 

El régimen sucesorio de la Empresa Familiar en Navarra.

La sucesión de la propiedad de la empresa familiar es un aspecto de suma importancia para la supervivencia del proyecto empresarial que conviene planificar con cuidado para evitar que, al fallecimiento del fundador, peligre su continuidad.

En el derecho sucesorio se encuentran las mayores diferencias entre la ley aplicable al Estado y la regulación específica que tienen Navarra y otros regímenes especiales. Por esta razón, debemos tener muy en cuenta esta circunstancia a la hora de emplear los mecanismos adecuados para suceder el negocio familiar.

Si bien el derecho sucesorio que rige en el Estado tiene una mayor complejidad a la hora de ajustarlo a los deseos de los testadores, en Navarra, por suerte, existe libertad de testar. Es decir, mientras que, en el Estado, no sería posible que un empresario familiar dejara en su testamento la totalidad de su patrimonio a uno de sus tres hijos, en Navarra, salvo algunas limitaciones, dicho empresario sí podría hacerlo, dejando al resto de sus hijos únicamente la “legitima foral”, que no tiene contenido patrimonial exigible ni atribuye la cualidad de heredero.

El pasado 16 de abril del 2019 fue publicada en el Boletín Oficial de Navarra la LEY FORAL 21/2019, de 4 de abril, de modificación y actualización de la Compilación del Derecho Civil Foral de Navarra o Fuero Nuevo, que entrará en vigor el próximo 16 de octubre.

En esta actualización del Fuero Nuevo, se mantiene la principal limitación que se ha de tener en cuenta a la hora de planificar la sucesión de las participaciones de la empresa familiar, el “usufructo de viudedad”. Esta figura jurídica significa que, fallecido uno de los cónyuges, el otro mantiene el usufructo sobre todos los bienes y derechos (incluidas las participaciones) que pertenezcan al premuerto hasta su fallecimiento, y esto sucede, aunque en el testamento del fallecido se deje la plena propiedad de todos los bienes a sus hijos.

Para evitar que esto ocurra, y que los sucesores testamentarios puedan, sí así se hubiera pactado, heredar la plena propiedad de los bienes de la empresa familiar, existen tres opciones:

La primera, que el cónyuge beneficiario del usufructo de viudedad, renuncie expresamente a este derecho. En la práctica, a cambio de esta renuncia, es habitual prever que el cónyuge reciba la plena propiedad de otros bienes que le permitan mantener su calidad de vida hasta el fallecimiento.

Una segunda opción, la recogida en la Ley 256 del Fuero Nuevo, que prevé que, cuando el objeto de la sucesión sea la empresa familiar, y tenga lugar en favor de descendientes, el disponente podrá establecer, en testamento o escritura pública, la conmutación del usufructo de viudedad por una renta mensual a cargo del nudo propietario.

Y, por último, una tercera opción que requiere una mayor planificación, pues es necesaria la intervención de la generación anterior. A tenor de la Ley 255 del Fuero Nuevo, un progenitor puede transmitir a su hijo sus participaciones a título lucrativo y con expresa exclusión del usufructo de viudedad, de tal forma que, si llegara el momento en que su hijo premuera constante su matrimonio, las participaciones que recibió de su progenitor quedarán excluidas del usufructo de viudedad.

Como podemos ver, si lo que quiere el progenitor propietario de una empresa familiar es que, a su fallecimiento, sus hijos o sus nietos puedan disponer de la totalidad de la propiedad de la empresa familiar, se han de prever una serie de mecanismos jurídicos que lo hagan posible.

 

 

 

 

Incorporación de Rafael del Rivero al equipo de Empresa Familiar de ARPA

Desde hace ya unos años, en ARPA hemos apostado por el asesoramiento específico de las empresas familiares.
Para ello, creamos un equipo liderado por José Antonio (Consejero Delegado de ARPA), que ha llevado a cabo numerosos protocolos familiares, además de otras actividades de formación, difusión y de asesoramientos colaterales con los protocolos.

Para ARPA, es una actividad muy importante y muy enriquecedora desde el punto de vista personal y profesional, que nos permite seguir aprendiendo y creciendo como profesionales.

Por ello, queremos seguir apostando, y ampliando nuestra actividad en esta área e impulsar el asesoramiento a pymes en todo el territorio nacional y qué mejor manera para ello que fichar a un nuevo compañero de viaje para dirigir y coordinar, junto a José Antonio, el equipo de empresa familiar: Rafael del Rivero Bermejo.

Rafael es abogado y cuenta con una larga experiencia de más de 25 años en el asesoramiento de empresas familiares y confección de protocolos. Asimismo, es mediador familiar inscrito en el Registro Oficial de Mediadores y secretario letrado, asesor externo y responsable de cumplimiento de distintas entidades mercantiles. Ha desarrollado su carrera en Bufete Fabregat (integrado después en Cuatrecasas), Zulueta y Asociados, Unilco, Summa Familiar y Vaciero, como socio director de empresa familiar.

Esperamos que encuentre en ARPA un buen lugar donde trabajar y desarrollarse profesional y personalmente.

¡Bienvenido a nuestro equipo Rafael del Rivero!

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La eficacia jurídica del Protocolo Familiar

En las distintas charlas y foros de “Empresa Familiar” a las que solemos acudir como ponentes para hablar sobre el “Protocolo Familiar”, hay una cuestión que suele plantearse con bastante frecuencia por las familias empresarias asistentes. Se trata de la eficacia jurídica del “Protocolo Familiar”, y son habituales preguntas como “¿el protocolo a quien obliga?” o “¿qué validez tiene lo que se ha firmado?”. En este artículo trataremos de dar luz a estas y otras dudas que se os hayan podido plantear.

El “Protocolo Familiar” es, a grandes rasgos, un pacto entre los integrantes de una familia empresaria que desean sentar las bases de la continuidad de su proyecto empresarial. A lo largo del protocolo se suceden una infinidad de cuestiones, y no todas son de la misma naturaleza.

Por un lado, algunas de estas cuestiones, como la historia de la “Empresa Familiar” o los sueños de la familia respecto al futuro de la empresa, tienen un componente sentimental, y su único objetivo es trasladar la cultura y los deseos de la familia empresaria a las generaciones venideras.

Por otro lado, en el “Protocolo Familiar”, encontramos pactos de distintos tipos. Estos pactos, ateniéndonos a su fuerza vinculante en el orden legal, se suelen distinguir en tres categorías diferentes, que analizamos a continuación:

  1. Pactos “entre caballeros”.

Estos pactos no tienen fuerza legal y, por tanto, no acarrean, desde una perspectiva legal, derechos y obligaciones, pero sí tienen fuerza moral. Se trata de principios, códigos de conducta o valores, que los miembros de la familia han de seguir en su día a día en la empresa, tanto en su actividad laboral como en el ejercicio de sus facultades como directivos, administradores o propietarios.

Estos pactos constituyen, por tanto, el acervo cultural empresarial, que representa un pilar fundamental para el mantenimiento de la unidad de la familia propietaria y para el desarrollo de la “Empresa Familiar”. Si bien el incumplimiento de estos pactos no podría ser reprochable desde un punto de vista legal, el amor, el respeto y la lealtad que se ha de tener a la familia, deben de ser motivo suficiente para que todos sus miembros cumplan con estos compromisos plasmados en el “Protocolo Familiar”, y trasladen esta cultura empresarial a las siguientes generaciones.

  1. Pactos de carácter contractual.

Estos pactos que se recogen en el “Protocolo Familiar”, al incorporarse a un documento firmado por los miembros de la familia, adquieren el carácter y la eficacia de un contrato, y por tanto, establecen derechos y obligaciones que deberán de cumplirse por todos los firmantes.

A diferencia de los pactos “entre caballeros”, estos pactos sí son exigibles legalmente. Es decir, en el caso de que existiera algún incumplimiento, cualquiera de sus firmantes podría acudir a los Tribunales para exigir que se cumpla lo acordado, e incluso, una indemnización por los daños ocasionados.

Sin embargo, que estos pactos tengan eficacia jurídica entre los firmantes, no significa que la tengan frente a terceros. Para que así sea, sería necesario que se pudieran inscribir en el registro público correspondiente.

Algunos de estos pactos son los relativos a la obligación de respetar los acuerdos del Consejo de Familia, los pactos en relación a la aplicación de resultados, la concesión de ayudas en casos de invalidez, orfandad o viudedad que se hayan previsto, o el obligado cumplimiento de los requisitos y procedimientos acordados para acceder a trabajar en la empresa.

  1. Pactos inscribibles en registros públicos y ante Notario.

Por último, en el “Protocolo Familiar”, podemos encontrar pactos que pueden obligar a la propia “Empresa Familiar” y a terceros en el caso de que se les de la debida protección y publicidad registral.

Para que esto sea posible, es necesario que los pactos a los que se haya llegado en el “Protocolo Familiar” sean trasladados y desarrollados en otros documentos complementarios (estatutos sociales, testamentos, pactos sucesorios y capitulaciones matrimoniales), y que, posteriormente, se inscriban ante Notario o en el registro público correspondiente.

Es decir, para que los pactos recogidos en el “Protocolo Familiar” puedan obligar a la sociedad y ser oponibles frente a terceros, estos deberán de plasmarse en los estatutos sociales. En caso contrario, estos pactos sólo tendrán la eficacia legal frente a los firmantes.

Estos pactos pueden ser, desde la constitución de un Consejo de Administración en la sociedad, hasta el compromiso por parte de los firmantes de legar las participaciones de la sociedad a sus descendientes.

Por último, como medida coercitiva para obligar a los firmantes a respetar los pactos establecidos de común acuerdo en el “Protocolo Familiar”, suele ser habitual la incorporación de un “Régimen Sancionador por Incumplimiento del Protocolo” en el que se prevé un procedimiento sancionador, el grado de las infracciones y las sanciones aparejadas. Estas sanciones pueden ir, desde una multa económica, hasta la obligación de vender las participaciones.

No obstante, no debemos de perder de vista, que la característica principal del “Protocolo Familiar”, y lo que le hace diferenciarse de un simple pactos de socios, es que se trata de una declaración de AMOR de la familia para sí y para el proyecto común. Y es precisamente esta palabra, la que debe de presidir la mesa sobre la que la familia llegue a los acuerdos que forjen el compromiso común de acatar lo que todos, sin coacciones, de forma absolutamente voluntaria, decidan firmar en el protocolo.

Título Propio de “Experto Universitario en Gestión de Empresa Familiar”.

Como sabéis, ARPA ha colaborado en la creación de la Cátedra de Empresa Familiar de Navarra, una iniciativa liderada por la UPNA, el Instituto de Empresa Familiar, ADEFAN y Caja Rural de Navarra que busca contribuir a la generación de conocimiento sobre el entorno de la empresa familiar y favorecer sinergias entre ésta y la universidad.

La cátedra tiene por objetivo fomentar el estudio que permita aportar soluciones a los distintos problemas que afectan a las empresas familiares, instrumentos esenciales para el desarrollo y bienestar económico de nuestra sociedad. Además, la nueva cátedra quiere constituirse en un foro de encuentro entre académicos, empresarios, profesionales y estudiantes que dé lugar al intercambio y trasvase permanente y bidireccional de conocimiento, experiencias e inquietudes en este ámbito, contribuyendo al acercamiento entre el mundo empresarial y académico, produciendo beneficios e intercambios mutuos.

Entre las distintas acciones para el cumplimiento de esos objetivos se ha creado el Título Propio de “Experto Universitario en Gestión de Empresa Familiar”.

El Título de Experto en Dirección de la Empresa Familia permite desarrollar las competencias necesarias para el desempeño de funciones en el ámbito de la Dirección y Gestión de Empresas Familiares y permite llegar a conocer y entender mejor las singularidades y los aspectos clave relacionados con estos negocios. Está dirigido prioritariamente a estudiantes de 3º o 4º de cualquier universidad española.

El plazo de inscripción estará abierto hasta el 31/05/2019 . La inscripción se puede realizar accediendo a la web de la Fundación Universidad-Sociedad a través del siguiente enlace: 

https://webfus.unavarra.es/inscripcion/login/TP2019EMPFAMILIAR

Según algunos estudios realizados, en el conjunto de la Comunidad Foral, 8 de cada 10 empresas son de carácter familiar, representan un 15% del PIB y generan más de 9.000 empleos. Sin embargo, según las estadísticas, sólo alrededor del 30% de las empresas familiares logran pasar a la segunda generación, y apenas el 15% sobrevive a la tercera.

ARPA Abogados Consultores cuenta con un área especialista en empresa familiar y en el desarrollo de protocolos para dar continuidad a las empresas familiares. Se trata de un ámbito fundamental de trabajo, dado que, tal y como explica José Antonio Arrieta, Presidente-Consejero Delegado de ARPA Abogados Consultores, la elaboración, desarrollo y cumplimiento de protocolos familiares en las empresas no sólo es importante para la resolución de conflictos, sino también y en primer lugar para su prevención. “Progenitores y sucesores deben ser conscientes de esta necesidad para ir construyendo los procesos de sucesión en el día a día de la vida de la empresa y la familia. Afrontarlo con humildad es garantía de éxito y tener sucesión responsable es un patrimonio necesario e insustituible”, concluye Arrieta.

ARPA Abogados Consultores es un despacho con más de 30 años de experiencia y sedes en Pamplona, Madrid, San Sebastián y Valladolid. Asimismo, forma parte de las redes Latiam y Eurojuris International para ofrecer cobertura jurídica en más de 60 países. El despacho navarro cuenta en la actualidad con una plantilla de más de 70 profesionales para acompañar a las empresas en sus proyectos, ofreciendo un asesoramiento integral, jurídico, económico y fiscal, aportando valor, confianza, compromiso y seguridad a sus clientes.

 

 

La necesaria armonización de la empresa y de la familia en la Empresa Familiar

Si algo caracteriza a las “Empresas Familiares” es el reto compartido de mantener un equilibrio entre los intereses de la empresa y los que son propios de la familia o de los individuos que conforman ésta. Los temas estrictamente personales que afecten a cualquiera de los socios familiares, por muy graves que éstos sean, no deben menoscabar el proyecto empresarial. La “Empresa Familiar” puede, y debe ser, no solo un espacio de creación de riqueza para los socios familiares sino también un lugar donde poder encontrar respuestas a los múltiples acontecimientos que se dan en cada una de las vidas particulares de los miembros de la familia, pero nunca anteponiendo los intereses de éstos a los del propio proyecto empresarial.

Sin perjuicio de lo anterior, evitar que la familia se resienta como consecuencia de un anormal funcionamiento de la empresa también es un objetivo. Aquellas decisiones que afecten a la estrategia empresarial, como la decisión de invertir en una nueva línea de negocio, aprobar una ampliación de capital o incorporar al trabajo a algún hijo o familiar de cualquier socio familiar, son cuestiones que deben debatirse en los órganos específicos de la empresa previstos para ello -junta de socios o consejo de administración-, teniendo en cuenta los propios intereses de la familia, en su conjunto, que deben ponerse de manifiesto a través de los órganos de gobierno de la familia, por ejemplo consejos de familia.

Dotar a la familia de consejos o comités de gobierno distintos a los de la “Empresa Familiar” es una medida necesaria que permite generar espacios de comunicación efectivos entre las distintas ramas de la familia y armonizar los intereses de la familia con los de la “Empresa Familiar”.

La imagen siguiente pretende ilustrar lo que hemos querido decir. Dos universos distintos –familia y empresa- que deben armonizar los distintos intereses que confluyen en la “Empresa Familiar”:

El espacio compartido representa a todas aquellas cuestiones que, por afectar tanto a la familia como a la empresa, deben de ser abordadas de forma conjunta.

La forma de gobierno de las sociedades de capital viene regulada en la Ley de Sociedades de Capital, donde se exige la existencia de órganos adecuados a través de los cuales se adoptan las decisiones de gobierno que mejor correspondan al desarrollo del objeto social de la empresa. Sin embargo, para las cuestiones que tienen que ver con la familia no existe una regulación específica, más allá de normas que tienen que ver con la regulación de las relaciones paterno filiales o conyugales, que son de aplicación a las familias en general, y que se encuentran en el Código Civil o legislación foral o autómica. Por ello, en la inagotable casuística que es propia de las empresas familiares, se han establecido diferentes formas de gobierno de la familia propiamente dicha, mediante la constitución de diferentes órganos familiares, tales como la asamblea familiar, el consejo de familia, comités de protocolo o de la experiencia, que pertenecen a la acción creativa de las familias empresarias.

El “Protocolo Familiar”, documento que sienta las bases de la continuidad de la “Empresa Familiar”, es el documento que, entre muchas otras cuestiones, trata del gobierno de la familia. Así, la asamblea familiar suele ser el órgano compuesto por toda la familia que sirve para mantener la unión familiar así como escenario de comunicación donde tratar de cuestiones generales que afecten a la familia en sus relaciones con la empresa; el consejo de familia suele ser el órgano ejecutivo de la familia, estando integrado, de forma habitual, por un representante de cada rama familiar, con la finalidad de hacer llegar a los órganos de gobierno de la empresa, normalmente el consejo de administración, las inquietudes de la familia en relación con el devenir de la empresa y su desarrollo, así como la satisfacción de los intereses familiares.

Además de ello, otros de los principales objetivos del “Protocolo Familiar” suele ser la fijación de reglas que garanticen la continuidad de la “Empresa Familiar” dentro de la familia; constitución de los canales más apropiados para mantener una relación armoniosa entre los miembros de la familia, potenciando los canales de comunicación, y estrechando y acercando las relaciones personales entre sus miembros; y, cómo no, alinear los intereses familia-empresa de un modo satisfactorio e integrador.

 

La importancia de preservar la Empresa Familiar

La importancia de la empresa familiar en el desarrollo de la economía mundial es indiscutible. Los datos registrados estiman que la ratio de empresas familiares en el mundo es del 80%.

En España, según un estudio realizado en el año 2015 por el Instituto de Empresa Familiar, el porcentaje de empresas familiares es del 89% sobre el total de las empresas, lo que representa el 57% del PIB total del país, y que, además, supone el 67% del empleo privado.

En Navarra, otro estudio realizado también por el Instituto de Empresa Familiar, a través de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar Navarra (ADEFAN), señala que el porcentaje de empresas familiares sobre el total de la Comunidad Foral es del 67%, con un PIB que representa el 50%, y una generación de empleo del 64% sobre el total del sector privado.

Pero, ¿Qué es exactamente una empresa familiar? A este respecto, ni existe una definición legal a nivel internacional de este concepto, ni la doctrina académica ha llegado a un consenso sobre su definición. Una de las definiciones que mayor aceptación tiene, es la del Dictamen del Comité Económico y Social Europeo de 17 de septiembre de 2015, en el que se señalan los siguientes aspectos:

  1. La mayoría de los derechos de voto está en posesión de la persona o personas físicas que crearon la empresa, o que haya(n) adquirido su capital social, o en posesión de sus cónyuges, padres, hijos o herederos directos de estos,
  2. La mayoría de los derechos de voto puede ser directa o indirecta,
  3. Al menos un miembro de la familia o la parentela se dedica a la dirección o administración de la empresa,
  4. Las empresas cotizadas se ajustarán a la definición de «empresa familiar» si la persona que creó o adquirió la empresa (capital social) o sus familiares o sus descendientes poseen más del 25 % de los derechos de voto en razón de su participación en el capital social.

No obstante, además de estas características, uno de los aspectos clave que con más asiduidad se incorporan a las diferentes propuestas de definición de empresa familiar es la vocación de continuidad, la intención de transferir la empresa a generaciones venideras que se plasma en la incorporación de miembros de sucesivas generaciones a ésta.

Es precisamente este elemento, el de la continuidad de la empresa familiar, el que supone los mayores quebraderos de cabeza para las familias empresarias. No es de extrañar cuando los datos nos demuestran que tan solo el 33% de las empresas familiares pasan a la 2ª generación, mientras que ese porcentaje se reduce al 16% y 8%, respectivamente, en la 3ª y 4ª generación.

Si, como hemos comentado al principio, la empresa familiar es el motor económico de aquellos territorios donde reside, debemos de cuidarla y prestar la atención suficiente para preservar su continuidad.

Para afrontar la transmisión generacional en la empresa familiar, y, en consecuencia, para facilitar la continuidad de la empresa a lo largo de las sucesivas generaciones, es necesario desarrollar un plan estratégico consensuado entre todos los miembros de la familia donde se regulen las diversas cuestiones relativas a la empresa en su relación con la familia, y viceversa. A este respecto, la elaboración de un Protocolo Familiar por parte de las familias empresarias se viene erigiendo como la herramienta más adecuada para ello.

 

Cómo organizar la sucesión en mi empresa familiar

El próximo jueves 28 de febrero en la Sede de la Ciudad Agroalimentaria de Tudela, ARPA participará en una sesión organizada por ADEFAN (Asociación para el Desarrollo de la empresa familiar de Navarra) y ALINAR (Asociación de Industrias agroalimentarias de Navarra, La Rioja y Aragón sobre cómo organizar la sucesión en las compañías familiares.

Durante las dos horas de duración de la charla (16:30-18:30 h), nuestros compañeros Jorge Santos, Socio-director del Dpto. Fiscal y Marta Butragueño, miembro del Dpto. de Derecho Internacional y Contratación de ARPA Abogados Consultores abordarán, entre otros puntos, los aspectos jurídicos y fiscales más relevantes del ámbito sucesorio. La jornada finalizará con la exposición de un caso práctico de una empresa familiar por parte de Daniel Antoñanzas, director-general de EXKAL.

PROGRAMA

  • La importancia de testar adecuadamente para asegurar la continuidad de la Empresa Familiar en manos de la familia empresaria:
    • El testamento
    • El pacto sucesorio
  • El concepto fiscal de Empresa Familiar
  • Minimización del impacto fiscal en la transmisión generacional de la Empresa Familiar
  • Caso práctico: la sucesión en la empresa EXKAL de Marcilla (firma asociada a ADEFAN).

 

Si desea inscribirse a la jornada, debe hacerlo rellenado el formulario que parece en este enlace

*Abstenerse asesorías y consultorías.

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